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Crisis silenciosa en salud: anestesiólogos advierten por deudas, agotamiento y riesgos en la atención

El médico anestesiólogo Carlos Alberto Marcheschi encendió una señal de alerta sobre la situación que atraviesa el sistema de salud en La Plata, con especial foco en la anestesiología. En un análisis crítico, advirtió que la combinación de deudas, falta de actualización de honorarios y sobrecarga laboral está generando un escenario preocupante tanto para los profesionales como para los pacientes.

Marcheschi, director de la Diplomatura en Bienestar Perioperatorio y Seguridad del Paciente de la UNLP, sostuvo que existe una “paradoja estructural”: se exige excelencia y disponibilidad permanente a los médicos, pero sin garantizar condiciones básicas de estabilidad.

En ese sentido, detalló que anestesiólogos que trabajaron en diciembre de 2025 aún no cobraron la totalidad de sus haberes, mientras que los honorarios del IOMA permanecen sin actualización desde octubre del mismo año, en un contexto de alta inflación.

El especialista explicó que esta situación no solo impacta en lo económico, sino también en el rendimiento profesional. “El estrés financiero y la sobrecarga laboral afectan la toma de decisiones, la atención y la seguridad clínica”, advirtió.

Además, señaló que el aumento de guardias para compensar la pérdida de ingresos, sumado a la falta de reconocimiento institucional, está acelerando procesos de agotamiento extremo o burnout en el personal de salud.

Uno de los puntos más sensibles del análisis es el fenómeno conocido como “Propofest”, vinculado al uso indebido de anestésicos por parte de profesionales. Para Marcheschi, esto no debe interpretarse como un problema individual, sino como un síntoma de un sistema que no contiene ni protege a quienes trabajan en él.

“El anestesiólogo es indispensable en cualquier cirugía o situación crítica, pero muchas veces es invisible y poco valorado dentro del sistema”, remarcó.

En este contexto, advirtió sobre una migración creciente de profesionales hacia el sector privado o hacia otras regiones, lo que podría profundizar aún más la crisis en el sistema público.

Finalmente, el especialista planteó tres urgencias: el pago inmediato de las deudas salariales, la actualización de honorarios y la incorporación del bienestar del personal de salud como una política central.

“Un sistema que no cuida a quienes cuidan no es sostenible. Y eso, tarde o temprano, impacta directamente en la seguridad del paciente”, concluyó.

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