El mandato del intendente Pablo Garate en el municipio bonaerense de Tres Arroyos recibió nuevos pases de factura por parte de la oposición del Concejo Deliberante. Y es que la situación sanitaria, las arcas locales y la falta de transparencia, entre otras problemáticas, volvieron a ser objeto de reclamo.
La presidenta del bloque Movimiento Vecinal, Roxana Calvo, cargó contra la administración de Garate: “Hoy veo un Tres Arroyos enfermo, con una gestión que perdió el rumbo y un municipio que está funcionando sin planificación, sin prioridades claras y sin capacidad de respuesta. Y no lo digo solamente por los números. Dan mal los números, pero también dan mal los servicios, las respuestas y las prioridades.
De acuerdo con la edil, la situación del sistema de salud es una de las “principales preocupaciones”. “Existe una deuda creciente, faltan medicamentos e insumos y no tenemos respuestas claras sobre cuestiones elementales como los criterios de compra, la planta de oxígeno, los servicios tercerizados, la infraestructura hospitalaria, la deuda con los proveedores o las estrategias para recuperar costos”, remarcó Calvo.
En este sentido se refirió a las arcas municipales y señaló que preocupa “profundamente la situación económica general del municipio”. “La deuda flotante pasó de 1.700 millones de pesos a 5.200 millones y el déficit financiero supera los 3.600 millones. Se acumula deuda con proveedores y se utilizan fondos afectados para afrontar otros gastos”, graficó.

“El problema no es solamente cuánto dinero ingresa, sino cómo se administra. A eso debemos sumarle el retroceso educativo, el vaciamiento de CRESTA, la falta de obras, el deterioro de las calles y los caminos, la situación de Claromecó y de las demás localidades, la ausencia de políticas de desarrollo productivo y un Estado cada vez más alejado de los vecinos. Todos son síntomas de la falta de planificación, conducción y prioridades”, puntualizó Calvo.

Y añadió: “Hay una distancia enorme entre lo que el Gobierno comunica y lo que los vecinos encuentran en la realidad. Se gastan alrededor de 200 millones de pesos por año en publicidad para mostrar un municipio ordenado, moderno y cercano, mientras el Hospital acumula deuda, el Geriátrico necesita realizar colectas para comprar insumos, las escuelas buscan recursos para resolver necesidades básicas y las localidades reclaman respuestas”.
“El Ejecutivo cree que la gestión puede reemplazarse con festivales, publicidad, publicaciones en redes sociales y hasta cómics del intendente. Una campaña de comunicación no arregla una calle, no compra medicamentos, no limpia una alcantarilla y no genera nuevas carreras universitarias”, concluyó la concejala.
FUENTE: Infocronos










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